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miércoles, 20 de marzo de 2013

Entrevistamos a la diseñadora de joyas Marina García

En más de una ocasión os hemos comentado nuestra debilidad por la diseñadora de joyas zaragozana, Marina García. La que ya se ha convertido en todo un referente a nivel nacional en el mundo del diseño, responde a unas cuantas preguntas que nos acercan sus propuestas, su pasión por la creación y su forma de entender las nuevas tendencias.

Esperemos que disfrutéis de la entrevista tanto como nosotros.

*Atención especial a las piezas que nos propone, y esos pendientes de jade tallado en plata y circonita blanca que nos han enamorado...


Perteneces a una familia con más de 50 años de tradición en el mundo de la joyería. Imaginamos que el crecer entre talleres habrá influido mucho a la hora de que eligieras la que sería tu futura profesión… 
No fue así en un principio, pues en un principio, desempeñé mi vida laboral en otros campos. Cuando me di cuenta de que estos no me permitían desarrollar mi faceta más creativa, fue cuando me decanté por el mundo del diseño. Por su puesto, gracias a la tradición joyera de mi familia y a lo que yo había vivido desde niña, ya estaba muy familiarizada con el proceso de fabricación, los materiales, las combinaciones, etc. Partía de una buena base que me facilitaba el trabajo de creación.

¿Cómo fueron tus comienzos en el mundo de la joyería? 
En un principio trabajé en el taller familiar, cinco años después, la inquietud, unida a una base de conocimientos ya arraigada, me empuja al diseño y a la creación. Al lanzar la línea Marina García Joyas, busqué ofrecer una alternativa a la alta joyería a través de piezas que se pudieran lucir en el día a día, joyas juveniles, desenfadadas y más asequibles.


¿Y recuerdas las primeras piezas que diseñaste?, ¿tienen algo que ver con las colecciones actuales?
Quizá mis primeras piezas todavía pecaban de ser algo sofisticadas, pero enseguida me di cuenta de que no quería llegar a un público limitado, sino lanzar una línea prêt-a-porter. Piezas muy combinables que pudieran lucirse igualmente durante día como por la noche, en diferentes situaciones, y que le aportaran distintos significados a un look. Buscaba un modelo de joyería casual que quizás el mundo de la moda ha sabido adoptar con mayor naturalidad. Siempre he intentado mantener a lo largo de todo este tiempo, una esencia muy femenina en mis creaciones, aunque quizá los materiales sí que han ido variando.

En la mayoría de tus creaciones, llama la atención el trabajo de las texturas. Tienes un estilo muy particular para lograrlas… 
Considero que la textura es una característica fundamental de la pieza, que dice muchísimo de ella. Cada cierto tiempo me da por un determinado tipo de texturas. Ahora mismo, por ejemplo, me han atrapado las burbujas. Soy quizá hasta algo maniática a la hora de no juntar dos texturas diferentes, buscar nuevas fuentes de inspiración… porque le otorgo mucha importancia.



¿Dirías que en tus colecciones el diseño prima sobre los materiales? 
Sí, aunque trabaje sobre materiales nobles y pueda aportar algo nuevo en este aspecto, me priva el diseño. Afortunadamente, hace años que la joyería rompió el tabú de mezclar determinados materiales, quitando el arcaísmo que anclaba las creaciones y no permitía llevar la joyería a pie de calle.

El precio de los metales ha subido cuantiosamente. ¿Cómo influye este hecho a la hora de diseñar? 
Influye mucho. Ha caído el precio que la gente está dispuesta a pagar por una joya. Ahora es frecuente ver mezclar oro y plata a firmas que nunca, hasta el momento, lo habían hecho. El precio del oro, en joyería, cada día hay menos personas dispuestas a pagarlo, por tanto, me parece que la plata estará muy presente durante un largo tiempo. En Marina García Joyas le damos mucha relevancia a la plata y dedicamos gran parte de nuestros esfuerzos en tratamientos para este metal.

Si bien, hay que decir, que la subida de los metales también repercute en el proceso creativo, condicionándolo en cierta manera y obligándote a vigilar constantemente la cantidad de material utilizado para que no repercuta demasiado en el valor final de la pieza. 


¿Las nuevas tendencias de la pasarela se reflejan en tus colecciones?
No me imagino trabajar en una nueva colección sin estar al tanto de las últimas tendencias en las pasarelas, volúmenes, colores y estampados de la próxima temporada. Ahora mismo, destaca el verde esmeralda, el “rojo Valentino” o el rojo coral. Por ejemplo, pueden variar un poquito las tonalidades, pero todas esas ideas luego se trasladan a la disciplina joyera, se captan conceptos y esencias, y se trabaja para darles forma.

Ya que hablamos de moda textil, ¿tres piezas de fondo de armario? 
Unos pendientes de plata, circonitas negras y perlas naturales.


Colgante en plata oscura y circonitas champagne o plata rosa y circonitas negras, para llevar con cadena fina y cortita, bastante pegada al cuello.

Y un collar largo que se pueda combinar tanto para un look de mañana como de noche.



Las tres pueden dar mucho juego.

¿Y un capricho especial que podríamos concedernos? 
Una pieza que me encanta: pendientes de jade tallado en plata y circonita blanca con grafilado en estilo de principios de siglo pasado.

 

Personalmente, ¿qué joyas eliges para el día a día?
La mayoría de los días, la ropa marca la elección y en función de los tonos, me decanto más por dorados, plata, rosa… y en cambio, hay ciertos días en los que me apetece lucir una serie de joyas determinadas y pongo la ropa a su disposición. 

           


Una pincelada sobre tu próxima colección…
En mis próximas colecciones el color va a jugar un papel muy importante, veremos colores pasteles y en otoño/invierno primará el fucsia, azul London y fume. Una combinación que destacará mucho, será la de circonitas fucsias y champagne beige.

Muchas gracias por compartir tu tiempo y experencia con nosotros, Marina. Ha sido un placer charlar contigo. Esperamos volver a verte pronto por el blog ;) 

viernes, 21 de diciembre de 2012

Una joya para tus oídos, SERGIO GUARNÉ

Es todo un placer dedicar la última entrevista del año de la sección “Una joya para tus oídos” a un grande, Sergio Guarné. El director del Conservatorio Profesional de Música Miguel Fleta, y de formaciones como la OSMO y la Orquesta Reino de Aragón, cumple sus bodas de plata con su inseparable trompeta, que le ha acompañado por las mejores salas de medio mundo.

Porque las joyas a veces son un don, una persona… Sergio Guarné.


Como la gran mayoría de talentos musicales que han nacido en Monzón, te inicias de la mano de “la Lira” y el Conservatorio Profesional de Música Miguel Fleta . ¿Qué suponía la música para el Sergio de aquel entonces?
Creo que como para cualquier niño, la música significaba simplemente alegría. Guardo grandes recuerdos de mis inicios, y siempre tengo un especial agradecimiento para las personas que me ayudaron a formarme musical y humanamente. La música se acercó a mi vida gracias a mis hermanos, que siempre han sido un espejo para mi, por su sacrificio, esfuerzo y honradez.

¿Un consejo que le hubieras dado hoy en día, como músico profesional, al chaval?
"El tiempo que no aprovechas hoy, no se recupera mañana, se pierde".

En esa época no imaginabas, ni por asomo, que un día llegarías a ser el director del centro en el que te estabas formando. Tú que la has vivido de cerca y en ambas facetas, ¿cuál ha sido la evolución del Conservatorio durante estos años? 
Desde luego que nunca imaginé dirigir este magnífico centro, pero tampoco participar en escenarios por todo el mundo. Me pagan por algo que me apasiona, y eso, es un privilegio. Estar al frente del "Miguel Fleta" es eventual, pero desarrollar desde el 2006 ese cargo es un honor.

La perspectiva evolutiva ha sido muy positiva en todos los aspectos (comunidad educativa, infraestructuras, normativas…). Desde mi punto de vista es muy gratificante ver como mi población, gracias a la ayuda de todos los colectivos, tiene un centro musical de referencia a nivel nacional, siendo en la actualidad el 3º con más alumnado y especialidades impartidas de la región.

Creo que en la actualidad, a los niños les ocurre lo mismo que me ocurría a mí, que no era realmente consciente de la oportunidad que se nos abría teniendo un centro educativo de esta talla. Una enseñanza reglada prácticamente gratuita que aporta valores humanos y artísticos para toda una vida.


¿Alguna asignatura pendiente?
Desde luego, todos tenemos cosas que mejorar. En mi caso a mi me encantaba tocar la trompeta pero las teóricas y yo "no nos llevábamos del todo bien". Fui bastante inmaduro y eso me trajo problemas durante una época de mi vida con los estudios, sin embargo conseguí reconducir mi trayectoria gracias al esfuerzo de mi familia. Hoy en día intento no juzgar a los niños/as cuando tienen una mala época porque todos sufrimos altibajos a lo largo de nuestra vida.

Respecto al centro, hemos crecido y aprendido cada día, y nuestra asignatura para el futuro es seguir mejorando utilizando la receta perfecta de ambición, cariño y esfuerzo.

El año pasado sufriste un gravísimo accidente en la carretera, del que todavía hoy te estás recuperando, ¿ha sido la música parte de tu terapia? 
Siempre digo que "el escenario es el cielo de los músicos". La música es parte de mi, en los buenos y malos momentos. Desde luego que me ha ayudado durante esta última etapa.

Como curiosidad os puedo contar que mientras estaba en la UCI tarareaba de una forma inconsciente mucho una pieza, la misma que utilizó mi subconsciente en el momento que esperaba la ambulancia después del impacto, el 2º movimiento de la 5ª Sinfonía de Tchaikovsky. Es un extracto orquestal único, cargado de emotividad, y es difícil de creer pero sigo pensando que la música me tranquilizó, me arropó y me protegió. En la actualidad, y después de seis pasos por el quirófano, muchas horas de sacrificio y dolor, puedo decir que la música me hace ser más feliz.

¿Los valores y conocimientos que adquieres a través de ella, son pues aplicables a otros ámbitos de la vida?
Por supuesto, sensibilidad, sacrificio, humildad y constancia son aspectos necesarios para el día a día. Dedicarte de una forma profesional a la música te ayuda a profundizar más en estos aspectos, pero en mi opinión la sensibilidad que se llega a desarrollar, es distinta a cualquier otra profesión. Las emociones, los sentimientos, las sensaciones no las puedo explicar.

Tu versatilidad te ha permitido desempeñar distintas funciones dentro de la orquesta a lo largo de toda tu trayectoria, pero si te damos a elegir entre el papel de solista o de director de orquesta, ¿con cual te quedas? 
Yo soy trompetista, y mi relación con la dirección es, por el momento, puntual. La experiencia desde el atril me ha ayudado a conocer la orquesta desde otro punto de vista, sin embargo le tengo gran admiración y muchísimo respeto.

En los últimos años, he participado en multitud de conciertos en las mejores salas de nuestro país y he recorrido multitud de países y festivales con mi trompeta debajo del brazo. Por todo ello, en estos momentos me quedo con la trompeta, aunque seguiré dirigiendo proyectos que considere interesantes.

¿Es tan difícil aprender a tocar la trompeta como podemos llegar a pensar, o se trata de un falso mito?
Es muy difícil tocar la trompeta como lo hacen los grandes intérpretes de la historia, pero para tocar a un nivel alto yo creo que es un mito. Si yo he podido, cualquiera puede. Eso sí, hay que esforzarse, ponerle ilusión y estudiar mucho. Este año, cumplo las bodas de plata junto a mi trompeta, ya que, aun considerándome joven, llevamos 25 años unidos. Hay que ser paciente y los resultados llegan.

Sobre esta tesis es curioso saber que Oscar Wilde dice "Lo que no te dé la naturaleza, no se puede aprender". Según Vargas Llosa: "el talento es una disciplina tenaz y una larga paciencia”, y según reconocidos investigadores y neurólogos, el éxito depende del trabajo y de la mielina, una cadena de fibras nerviosas que transmiten pequeños impulsos eléctricos.

¿Qué cualidades valoras en alumno?
Lo más importante es que sea buena persona. Es muy gratificante que un alumno toque muy bien la trompeta, pero lo es más tener amistad con él para siempre. El paso de los años me ha constatado que tengo alumnos que ahora son amigos, y eso es un privilegio. Curiosamente, los alumnos con los que tienes más relación afectiva suelen ser los más responsables, sacrificados, etc.

Y, ¿de qué suelen pecar?
Y, ¿quién no peca?. A mi me gustaría que mis alumnos estudiaran mucho, que fueran muy responsables, y que fueran fantásticos en todos sus ámbitos pero las personas somos como somos, y yo no soy quien para juzgar a nadie.


Sabemos que siempre tienes varios proyectos entre manos, ¿podemos conocer cual es el que te inquieta últimamente?
Dirijo la Orquesta Reino de Aragón, es un proyecto muy ambicioso que ha unido a más de 50 profesionales en la región, y que tiene importantes metas que conseguir. Nuestra región carece de formaciones orquestales sinfónicas y tenemos el objetivo de acercar la mejor música a cualquier rincón de nuestra geografía. Animo a la gente que nos conozca en youtube, en nuestra web y que participe en nuestras producciones porque van a disfrutar muchísimo.

Del mismo modo, la OSMO tiene que seguir evolucionando. Con mi quinteto Pirena Brass también tenemos planes de futuro y la prestigiosa firma Schagerl me eligió como Artista en España y tenemos un importante trabajo que desarrollar.

¿El mejor momento que te ha hecho vivir la música?
Lo más justo es nombrar tres fechas muy destacadas en mi carrera profesional. La primera se produjo cuando tenía 14 años, era el más joven de la Banda Sinfónica de Aragón e hicimos el estreno de la formación en la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza interpretando la Marcha Eslava de P.I. Tchaikovsky. Todavía recuerdo mi piel temblando cuando salí al escenario.

El segundo fue la increíble interpretación de la Orquesta Sinfónica de Monzón de la Sinfonía Nº 2 de Brahms. Es un proyecto único en la región y en él he invertido mi total dedicación y esfuerzo durante los últimos años.

El último se produjo en julio de 2011 en el Festival WASBE de Taiwán. Hicimos una gira por China con el grupo de metales Co&Brass y en la ciudad de Chia-Yi tuvimos un éxito de público increíble, cerca de 4.000 personas corearon nuestros nombres, chillaron con total pasión y nos arroparon como si fuéramos unas estrellas de rock, fue muy divertido.


¿Qué banda sonora pondrías a estas navidades? 
La Banda sonora del Concierto de Año Nuevo, en Viena, en la prestigiosa sala Musikverein, con la Filarmónica de Viena, interpretando exquisita música. Para mi es perfecta. Además tengo una relación especial con esa ciudad, ya que mi maestro Rudi Korp es austríaco.

¿Un deseo confesable para el año nuevo?
Volver a mi vida anterior al accidente, pero recordando cada día el aprendizaje de esta etapa tan dura, y a la vez tan interesante, que he vivido en los últimos tiempos. Comparto una reflexión con vosotros: la música es increíble, pero nada es tan importante salvo las personas que te quieren. La Navidad es un periodo para eso, para querer, para ayudar y para reflexionar.

Muchas gracias por la oportunidad de escribir estas líneas, ¡os deseo una Feliz Navidad y un Año 2013 cargado de salud y amor!.

Gracias a ti, Sergio. ¡Lo mejor para el 2013!.

Nos despedimos escuchando la pieza "Elegia", concierto de Eric Ewazen para trompeta, interpretada por Sergio y su hermana Pilar (piano).





martes, 11 de septiembre de 2012

Una joya para tus oídos, IGNACIO CUELLO.

Se hacía de rogar una nueva entrevista de la sección “Una joya para tus oídos” de nuestro blog, a través de las cuales, seguimos la pista a las jóvenes promesas musicales que se han formado en el Conservatorio de Monzón. Y quizás haya sido porque esta vez, nos hemos ido muy lejos. Cruzamos “el charco” para dirigirnos, concretamente, a Los Ángeles, actual ciudad de residencia de Ignacio Cuello, un joven, e inquieto, violista montisonense.

Ignacio cursa un postgrado en la “University Southern California”, con una beca, y además, puede contar, orgulloso, que recientemente ha sido seleccionado por el centro para ser profesor de viola de alumnos que no están estudiando viola como principal instrumento.

Porque las joyas a veces son un don, una persona… escuchamos a Ignacio Cuello.  

 

A la temprana edad de cinco años, comienzas a dar clases de piano. Hemos leído, que cuando a los ocho quieres ingresar en el Conservatorio de Monzón, solo quedan plazas para viola y violín. ¿En alguna ocasión has vuelto a recordar ese momento y preguntarte “y si…”?, ¿volviste a retomar las clases de piano? 
Cuando mis padres me preguntaron si quería comenzar a estudiar música en el Conservatorio de Monzón, fui con la convicción de estudiar piano porque era el único instrumento que conocía, pero tuve que elegir entre dos instrumentos nuevos para mí; el violín y la viola. Recuerdo, claramente, que mi madre me acompañó a la inscripción y me preguntó qué prefería. Yo, sin pensármelo dos veces, le dije que el violín era demasiado agudo y que prefería la viola, aunque no conociera el instrumento. No me costó mucho acostumbrarme, porque cuando tienes siete años, todo resulta más fácil. Además, y afortunadamente, mis padres y mi hermano han sabido aguantarme en casa hasta ahora.

Como muchos niños de siete años, no me inscribí en el conservatorio por querer dedicarme a la música, sino porque mis padres me lo propusieron y porque me gustaba el piano, pero estoy bastante seguro que habría sido más difícil hacer carrera con el piano que con la viola, sobre todo, por la gran cantidad de pianistas y por las reducidas salidas profesionales que ofrece este instrumento en comparación con otros.

Finalmente cursas grado medio de viola y grado medio de violín. Aunque dominas ambos, ¿son las mismas sensaciones las que te aporta tocar cada instrumento?
Cuando decidí que quería empezar a tocar el violín tenía diecisiete años, por lo que llevaba tocando la viola diez. La diferencia entre uno y otro no era demasiada, y no me resultaba demasiado difícil cambiarme de un instrumento a otro. Con el tiempo, me di cuenta de que la mejor idea sería invertir todo el tiempo en uno.

Si comparo los dos instrumentos, el violín tiene un timbre muy interesante, y con mucha proyección, así que siempre que puedo lo toco; en cambio, la viola tiene un sonido más dulce, y con un registro más grave, el cual le da un carácter más melancólico que siempre me ha atraído. 

 

Podríamos decir que la viola, para la mayoría de nosotros, es una gran desconocida. ¿Qué papel juega dentro de la orquesta?
La tesitura normal de la viola se sitúa entre el registro agudo de los violines, flautas y trompetas y el grave de los contrabajos, violonchelos, trombones y tubas. Es un registro muy importante en una orquesta, porque hace de puente entre el grupo de los agudos y el de los graves y, a la vez, cumple un papel vital a la hora de dar forma al sonido en la orquesta. Dicho de otra forma, sin contrabajos, una orquesta podría perder el ritmo fácilmente, a la vez que sin violines, las melodías se perderían; la viola es el encargado de unir ambos grupos y de dar forma a lo que ellos hacen, para que el público disfrute más de la obra.  

¿Consideras que se encuentra en cierta “desventaja” respecto a otros instrumentos de cuerda, como el violín o violonchelo, en cuanto a que pueda tener escasez de protagonismo o menor repertorio para solista?
Siempre ha habido una cantidad mucho mayor de solistas que tocan el violín y el violonchelo, pero el principal motivo es el rol que la viola ha tenido a lo largo de la historia. En la época barroca y clásica, violinistas tocaban la viola cuando las obras para orquesta y música de cámara lo requerían, aunque también hay casos puntuales de compositores tan conocidos como J.S.Bach, o J.Haydn, que tocaban la viola.

En el último siglo, compositores como Paul Hindemith, Béla Bartòk, Krzysztof Penderecki o William Walton compusieron obras que se escuchan en la mayoría de salas de conciertos en la actualidad. Estos autores, aunque cada uno de forma diferente, dieron un trato muy especial a la viola, gracias al cual se ha visto aumentado el repertorio solístico de ésta. La gran parte de repertorio escrito para viola solista esta compuesto en el siglo XX, y eso se debe a una búsqueda de nuevos timbres por parte de los compositores. 

 

Tras estudiar en la Escuela Superior de Música de Cataluña, viajas hasta L. A para cursar un postgrado en la University Southern California con una beca, ¿en qué te especialistas exactamente?
Actualmente, estoy cursando un Graduate Certificate, que equivaldría a un postgrado de dos años en España. Este curso se dirige a músicos que ya poseen el Grado Superior de Música, y que se quieren especializar en la interpretación de su instrumento de forma intensiva. Gracias a la beca que la propia universidad me proporciona, recibo clases de viola individuales, clases de música de cámara, orquesta, y una clase que se especializa en mejorar la preparación de audiciones para orquesta.

Recientemente, he sido seleccionado para ser el profesor de viola de los alumnos de la universidad que no están estudiando viola como principal instrumento, lo cual es un verdadero orgullo, porque aquí el nivel musical es muy alto, ya sea en alumnos que estudian otras carreras u otros instrumentos.

Y, ¿cómo fue la primera vez que cruzaste el charco para quedarte a vivir en L.A?. Actualmente, ¿cómo es tu vida allí?
El primer año fue una experiencia muy especial, porque tenía ante mí una cantidad enorme de posibilidades, que no había conocido antes. El viajar siempre me ha gustado, pero nunca lo había hecho tan lejos y para quedarme tanto tiempo, así que decidí empezar una nueva vida, de cero: costumbres nuevas, y no sólo americanas, sino de todo el mundo; un idioma distinto, con acentos de todo el mundo, lo cual me supuso bastante dificultad al principio; una alimentación diferente, comida mexicana, americana, koreana, japonesa, india, china…; y un ritmo de vida mucho más acelerado.

Vivo en una casa que pertenecía a una hermandad japonesa, de la cual ya solamente queda el nombre y el edificio. Es una casa muy grande, en la que vivimos quince personas de diferentes carreras, edades y procedencias. En ella vivimos tres españoles, lo cual es una gran suerte, porque no somos muchos por aquí. Cada día voy a las aulas de la universidad y practico viola, luego voy a orquesta o hago ensayos con mi grupo de música de cámara. También toco para películas, que los estudiantes de la universidad graban, o toco fuera de la universidad en conciertos con grupos de cámara, orquestas y grabaciones. 

 
Has asistido a muchas clases magistrales impartidas por músicos increíbles. ¿Cuál ha sido la lección que más te ha calado?
He asistido a clases durante muchos años y tengo cuadernos con notas por toda mi casa. Me es casi imposible decir qué lección fue la que más me ha impactado, aunque mi antiguo profesor, Ashan Pillai, fue quizás, quien más me haya influido. Él es al que le debo una gran parte de lo que estoy haciendo ahora. Considero que todas sus lecciones fuero magistrales para mi.

Ya sabemos que como en casa en ningún sitio, pero tú, que has viajado tanto, ¿con qué rincón del mundo te quedas?, ¿es el conocer otros lugares y culturas el mayor privilegio de tu profesión?
Considero que viajar es el mayor privilegio de un músico, pero también creo que no es tan importante el lugar como las personas que allí encuentras. No tengo la menor idea de dónde voy a acabar, pero, desafortunadamente, la familia y los amigos del pueblo no están en todas partes.

¿Te has animado alguna vez a componer algo?
Compuse un dúo para viola y fagot cuando estaba en Barcelona, pero no he vuelto a componer nada más. Nunca se sabe, quizás algún día me apetece y compongo alguna obra. Aunque no lo parezca, es tan difícil como tocar un instrumento, porque requiere de técnica, experiencia e ideas interesantes. 

 

Este año estuviste de Gira por China y tocaste con motivo del Año Nuevo, que retransmitió en directo la televisión pública del país, ¿cómo fue la experiencia?
Toqué con una orquesta llamada Debut YMF, con residencia en Los Ángeles, y después de hacer varios conciertos por el sur de China, tocamos para el concierto de fin de año occidental. Fue una experiencia muy divertida y con muchas sorpresas. Recuerdo que pusieron unas telas muy finas delante de la orquesta en las que proyectaban imágenes mientras tocábamos. Además nos acompañó un coro al interpretar el “Danubio Azul”, de J. Strauss.

Vi muchas cosas que me impactaron, como por ejemplo, la mirada de sorpresa de los asistentes, pues aun siendo ciudades de cientos de miles de habitantes, no están acostumbrados a ver blancos. También aprendí que las culturas son muy diferentes entre si, y no por eso son descartables, cada una tiene sus cosas buenas. Lo percibí en Moscú, cuando fui hace varios años a tocar durante una semana, ya que la hospitalidad con la que se recibe personas de extranjeras, es muy distinta a la que estamos acostumbrados a ver en España, por ejemplo.

¿Es muy grande la presión que se soporta a tales niveles?
Lo que al final cuenta es cómo aceptas lo que las personas que te rodean te digan, ya sean grandes solistas, o tus compañeros de piso. Cuesta un poco, pero al final te haces a la idea y soportas casi todo lo que te venga por delante.

 

Ahora, hace muy poquito que has estado por Monzón pero, ¿cómo llevas el estar tanto tiempo fuera?
Me costó mucho el empezar a vivir en Los Ángeles, pero como tenía que hacer tantas cosas, no tuve ni tiempo para pararme a pensarlo. Ahora, que he estado recientemente tres meses en Monzón, he podido estar en casa y descansar, ver a la familia, amigos… Puede que más adelante tenga tantas ganas de volver a casa que no pueda soportarlo, pero ahora que ya me he hecho a la idea, lo llevo bastante bien.

Musicalmente hablando, ¿alguna meta en concreto por conseguir?
Cumplir otro año genial en la USC y seguir trabajando, buscando nuevas oportunidades y tocando junto a músicos interesantes.

¿Cómo se preparan los próximos meses?
Tengo varios proyectos entre manos, pero me gustaría ganar experiencia para poder presentarme a orquestas profesionales, buscar un grupo de música de cámara con el que poder hacer buena música, y dar clases de viola.

¡Muchísimas gracias por tu tiempo Ignacio y suerte en todos tus proyectos!



*Os podéis deleitar con este vídeo de Ignacio con su grupo de música de cámara, en Los Ángeles: