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viernes, 21 de diciembre de 2012

Una joya para tus oídos, SERGIO GUARNÉ

Es todo un placer dedicar la última entrevista del año de la sección “Una joya para tus oídos” a un grande, Sergio Guarné. El director del Conservatorio Profesional de Música Miguel Fleta, y de formaciones como la OSMO y la Orquesta Reino de Aragón, cumple sus bodas de plata con su inseparable trompeta, que le ha acompañado por las mejores salas de medio mundo.

Porque las joyas a veces son un don, una persona… Sergio Guarné.


Como la gran mayoría de talentos musicales que han nacido en Monzón, te inicias de la mano de “la Lira” y el Conservatorio Profesional de Música Miguel Fleta . ¿Qué suponía la música para el Sergio de aquel entonces?
Creo que como para cualquier niño, la música significaba simplemente alegría. Guardo grandes recuerdos de mis inicios, y siempre tengo un especial agradecimiento para las personas que me ayudaron a formarme musical y humanamente. La música se acercó a mi vida gracias a mis hermanos, que siempre han sido un espejo para mi, por su sacrificio, esfuerzo y honradez.

¿Un consejo que le hubieras dado hoy en día, como músico profesional, al chaval?
"El tiempo que no aprovechas hoy, no se recupera mañana, se pierde".

En esa época no imaginabas, ni por asomo, que un día llegarías a ser el director del centro en el que te estabas formando. Tú que la has vivido de cerca y en ambas facetas, ¿cuál ha sido la evolución del Conservatorio durante estos años? 
Desde luego que nunca imaginé dirigir este magnífico centro, pero tampoco participar en escenarios por todo el mundo. Me pagan por algo que me apasiona, y eso, es un privilegio. Estar al frente del "Miguel Fleta" es eventual, pero desarrollar desde el 2006 ese cargo es un honor.

La perspectiva evolutiva ha sido muy positiva en todos los aspectos (comunidad educativa, infraestructuras, normativas…). Desde mi punto de vista es muy gratificante ver como mi población, gracias a la ayuda de todos los colectivos, tiene un centro musical de referencia a nivel nacional, siendo en la actualidad el 3º con más alumnado y especialidades impartidas de la región.

Creo que en la actualidad, a los niños les ocurre lo mismo que me ocurría a mí, que no era realmente consciente de la oportunidad que se nos abría teniendo un centro educativo de esta talla. Una enseñanza reglada prácticamente gratuita que aporta valores humanos y artísticos para toda una vida.


¿Alguna asignatura pendiente?
Desde luego, todos tenemos cosas que mejorar. En mi caso a mi me encantaba tocar la trompeta pero las teóricas y yo "no nos llevábamos del todo bien". Fui bastante inmaduro y eso me trajo problemas durante una época de mi vida con los estudios, sin embargo conseguí reconducir mi trayectoria gracias al esfuerzo de mi familia. Hoy en día intento no juzgar a los niños/as cuando tienen una mala época porque todos sufrimos altibajos a lo largo de nuestra vida.

Respecto al centro, hemos crecido y aprendido cada día, y nuestra asignatura para el futuro es seguir mejorando utilizando la receta perfecta de ambición, cariño y esfuerzo.

El año pasado sufriste un gravísimo accidente en la carretera, del que todavía hoy te estás recuperando, ¿ha sido la música parte de tu terapia? 
Siempre digo que "el escenario es el cielo de los músicos". La música es parte de mi, en los buenos y malos momentos. Desde luego que me ha ayudado durante esta última etapa.

Como curiosidad os puedo contar que mientras estaba en la UCI tarareaba de una forma inconsciente mucho una pieza, la misma que utilizó mi subconsciente en el momento que esperaba la ambulancia después del impacto, el 2º movimiento de la 5ª Sinfonía de Tchaikovsky. Es un extracto orquestal único, cargado de emotividad, y es difícil de creer pero sigo pensando que la música me tranquilizó, me arropó y me protegió. En la actualidad, y después de seis pasos por el quirófano, muchas horas de sacrificio y dolor, puedo decir que la música me hace ser más feliz.

¿Los valores y conocimientos que adquieres a través de ella, son pues aplicables a otros ámbitos de la vida?
Por supuesto, sensibilidad, sacrificio, humildad y constancia son aspectos necesarios para el día a día. Dedicarte de una forma profesional a la música te ayuda a profundizar más en estos aspectos, pero en mi opinión la sensibilidad que se llega a desarrollar, es distinta a cualquier otra profesión. Las emociones, los sentimientos, las sensaciones no las puedo explicar.

Tu versatilidad te ha permitido desempeñar distintas funciones dentro de la orquesta a lo largo de toda tu trayectoria, pero si te damos a elegir entre el papel de solista o de director de orquesta, ¿con cual te quedas? 
Yo soy trompetista, y mi relación con la dirección es, por el momento, puntual. La experiencia desde el atril me ha ayudado a conocer la orquesta desde otro punto de vista, sin embargo le tengo gran admiración y muchísimo respeto.

En los últimos años, he participado en multitud de conciertos en las mejores salas de nuestro país y he recorrido multitud de países y festivales con mi trompeta debajo del brazo. Por todo ello, en estos momentos me quedo con la trompeta, aunque seguiré dirigiendo proyectos que considere interesantes.

¿Es tan difícil aprender a tocar la trompeta como podemos llegar a pensar, o se trata de un falso mito?
Es muy difícil tocar la trompeta como lo hacen los grandes intérpretes de la historia, pero para tocar a un nivel alto yo creo que es un mito. Si yo he podido, cualquiera puede. Eso sí, hay que esforzarse, ponerle ilusión y estudiar mucho. Este año, cumplo las bodas de plata junto a mi trompeta, ya que, aun considerándome joven, llevamos 25 años unidos. Hay que ser paciente y los resultados llegan.

Sobre esta tesis es curioso saber que Oscar Wilde dice "Lo que no te dé la naturaleza, no se puede aprender". Según Vargas Llosa: "el talento es una disciplina tenaz y una larga paciencia”, y según reconocidos investigadores y neurólogos, el éxito depende del trabajo y de la mielina, una cadena de fibras nerviosas que transmiten pequeños impulsos eléctricos.

¿Qué cualidades valoras en alumno?
Lo más importante es que sea buena persona. Es muy gratificante que un alumno toque muy bien la trompeta, pero lo es más tener amistad con él para siempre. El paso de los años me ha constatado que tengo alumnos que ahora son amigos, y eso es un privilegio. Curiosamente, los alumnos con los que tienes más relación afectiva suelen ser los más responsables, sacrificados, etc.

Y, ¿de qué suelen pecar?
Y, ¿quién no peca?. A mi me gustaría que mis alumnos estudiaran mucho, que fueran muy responsables, y que fueran fantásticos en todos sus ámbitos pero las personas somos como somos, y yo no soy quien para juzgar a nadie.


Sabemos que siempre tienes varios proyectos entre manos, ¿podemos conocer cual es el que te inquieta últimamente?
Dirijo la Orquesta Reino de Aragón, es un proyecto muy ambicioso que ha unido a más de 50 profesionales en la región, y que tiene importantes metas que conseguir. Nuestra región carece de formaciones orquestales sinfónicas y tenemos el objetivo de acercar la mejor música a cualquier rincón de nuestra geografía. Animo a la gente que nos conozca en youtube, en nuestra web y que participe en nuestras producciones porque van a disfrutar muchísimo.

Del mismo modo, la OSMO tiene que seguir evolucionando. Con mi quinteto Pirena Brass también tenemos planes de futuro y la prestigiosa firma Schagerl me eligió como Artista en España y tenemos un importante trabajo que desarrollar.

¿El mejor momento que te ha hecho vivir la música?
Lo más justo es nombrar tres fechas muy destacadas en mi carrera profesional. La primera se produjo cuando tenía 14 años, era el más joven de la Banda Sinfónica de Aragón e hicimos el estreno de la formación en la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza interpretando la Marcha Eslava de P.I. Tchaikovsky. Todavía recuerdo mi piel temblando cuando salí al escenario.

El segundo fue la increíble interpretación de la Orquesta Sinfónica de Monzón de la Sinfonía Nº 2 de Brahms. Es un proyecto único en la región y en él he invertido mi total dedicación y esfuerzo durante los últimos años.

El último se produjo en julio de 2011 en el Festival WASBE de Taiwán. Hicimos una gira por China con el grupo de metales Co&Brass y en la ciudad de Chia-Yi tuvimos un éxito de público increíble, cerca de 4.000 personas corearon nuestros nombres, chillaron con total pasión y nos arroparon como si fuéramos unas estrellas de rock, fue muy divertido.


¿Qué banda sonora pondrías a estas navidades? 
La Banda sonora del Concierto de Año Nuevo, en Viena, en la prestigiosa sala Musikverein, con la Filarmónica de Viena, interpretando exquisita música. Para mi es perfecta. Además tengo una relación especial con esa ciudad, ya que mi maestro Rudi Korp es austríaco.

¿Un deseo confesable para el año nuevo?
Volver a mi vida anterior al accidente, pero recordando cada día el aprendizaje de esta etapa tan dura, y a la vez tan interesante, que he vivido en los últimos tiempos. Comparto una reflexión con vosotros: la música es increíble, pero nada es tan importante salvo las personas que te quieren. La Navidad es un periodo para eso, para querer, para ayudar y para reflexionar.

Muchas gracias por la oportunidad de escribir estas líneas, ¡os deseo una Feliz Navidad y un Año 2013 cargado de salud y amor!.

Gracias a ti, Sergio. ¡Lo mejor para el 2013!.

Nos despedimos escuchando la pieza "Elegia", concierto de Eric Ewazen para trompeta, interpretada por Sergio y su hermana Pilar (piano).





martes, 11 de septiembre de 2012

Una joya para tus oídos, IGNACIO CUELLO.

Se hacía de rogar una nueva entrevista de la sección “Una joya para tus oídos” de nuestro blog, a través de las cuales, seguimos la pista a las jóvenes promesas musicales que se han formado en el Conservatorio de Monzón. Y quizás haya sido porque esta vez, nos hemos ido muy lejos. Cruzamos “el charco” para dirigirnos, concretamente, a Los Ángeles, actual ciudad de residencia de Ignacio Cuello, un joven, e inquieto, violista montisonense.

Ignacio cursa un postgrado en la “University Southern California”, con una beca, y además, puede contar, orgulloso, que recientemente ha sido seleccionado por el centro para ser profesor de viola de alumnos que no están estudiando viola como principal instrumento.

Porque las joyas a veces son un don, una persona… escuchamos a Ignacio Cuello.  

 

A la temprana edad de cinco años, comienzas a dar clases de piano. Hemos leído, que cuando a los ocho quieres ingresar en el Conservatorio de Monzón, solo quedan plazas para viola y violín. ¿En alguna ocasión has vuelto a recordar ese momento y preguntarte “y si…”?, ¿volviste a retomar las clases de piano? 
Cuando mis padres me preguntaron si quería comenzar a estudiar música en el Conservatorio de Monzón, fui con la convicción de estudiar piano porque era el único instrumento que conocía, pero tuve que elegir entre dos instrumentos nuevos para mí; el violín y la viola. Recuerdo, claramente, que mi madre me acompañó a la inscripción y me preguntó qué prefería. Yo, sin pensármelo dos veces, le dije que el violín era demasiado agudo y que prefería la viola, aunque no conociera el instrumento. No me costó mucho acostumbrarme, porque cuando tienes siete años, todo resulta más fácil. Además, y afortunadamente, mis padres y mi hermano han sabido aguantarme en casa hasta ahora.

Como muchos niños de siete años, no me inscribí en el conservatorio por querer dedicarme a la música, sino porque mis padres me lo propusieron y porque me gustaba el piano, pero estoy bastante seguro que habría sido más difícil hacer carrera con el piano que con la viola, sobre todo, por la gran cantidad de pianistas y por las reducidas salidas profesionales que ofrece este instrumento en comparación con otros.

Finalmente cursas grado medio de viola y grado medio de violín. Aunque dominas ambos, ¿son las mismas sensaciones las que te aporta tocar cada instrumento?
Cuando decidí que quería empezar a tocar el violín tenía diecisiete años, por lo que llevaba tocando la viola diez. La diferencia entre uno y otro no era demasiada, y no me resultaba demasiado difícil cambiarme de un instrumento a otro. Con el tiempo, me di cuenta de que la mejor idea sería invertir todo el tiempo en uno.

Si comparo los dos instrumentos, el violín tiene un timbre muy interesante, y con mucha proyección, así que siempre que puedo lo toco; en cambio, la viola tiene un sonido más dulce, y con un registro más grave, el cual le da un carácter más melancólico que siempre me ha atraído. 

 

Podríamos decir que la viola, para la mayoría de nosotros, es una gran desconocida. ¿Qué papel juega dentro de la orquesta?
La tesitura normal de la viola se sitúa entre el registro agudo de los violines, flautas y trompetas y el grave de los contrabajos, violonchelos, trombones y tubas. Es un registro muy importante en una orquesta, porque hace de puente entre el grupo de los agudos y el de los graves y, a la vez, cumple un papel vital a la hora de dar forma al sonido en la orquesta. Dicho de otra forma, sin contrabajos, una orquesta podría perder el ritmo fácilmente, a la vez que sin violines, las melodías se perderían; la viola es el encargado de unir ambos grupos y de dar forma a lo que ellos hacen, para que el público disfrute más de la obra.  

¿Consideras que se encuentra en cierta “desventaja” respecto a otros instrumentos de cuerda, como el violín o violonchelo, en cuanto a que pueda tener escasez de protagonismo o menor repertorio para solista?
Siempre ha habido una cantidad mucho mayor de solistas que tocan el violín y el violonchelo, pero el principal motivo es el rol que la viola ha tenido a lo largo de la historia. En la época barroca y clásica, violinistas tocaban la viola cuando las obras para orquesta y música de cámara lo requerían, aunque también hay casos puntuales de compositores tan conocidos como J.S.Bach, o J.Haydn, que tocaban la viola.

En el último siglo, compositores como Paul Hindemith, Béla Bartòk, Krzysztof Penderecki o William Walton compusieron obras que se escuchan en la mayoría de salas de conciertos en la actualidad. Estos autores, aunque cada uno de forma diferente, dieron un trato muy especial a la viola, gracias al cual se ha visto aumentado el repertorio solístico de ésta. La gran parte de repertorio escrito para viola solista esta compuesto en el siglo XX, y eso se debe a una búsqueda de nuevos timbres por parte de los compositores. 

 

Tras estudiar en la Escuela Superior de Música de Cataluña, viajas hasta L. A para cursar un postgrado en la University Southern California con una beca, ¿en qué te especialistas exactamente?
Actualmente, estoy cursando un Graduate Certificate, que equivaldría a un postgrado de dos años en España. Este curso se dirige a músicos que ya poseen el Grado Superior de Música, y que se quieren especializar en la interpretación de su instrumento de forma intensiva. Gracias a la beca que la propia universidad me proporciona, recibo clases de viola individuales, clases de música de cámara, orquesta, y una clase que se especializa en mejorar la preparación de audiciones para orquesta.

Recientemente, he sido seleccionado para ser el profesor de viola de los alumnos de la universidad que no están estudiando viola como principal instrumento, lo cual es un verdadero orgullo, porque aquí el nivel musical es muy alto, ya sea en alumnos que estudian otras carreras u otros instrumentos.

Y, ¿cómo fue la primera vez que cruzaste el charco para quedarte a vivir en L.A?. Actualmente, ¿cómo es tu vida allí?
El primer año fue una experiencia muy especial, porque tenía ante mí una cantidad enorme de posibilidades, que no había conocido antes. El viajar siempre me ha gustado, pero nunca lo había hecho tan lejos y para quedarme tanto tiempo, así que decidí empezar una nueva vida, de cero: costumbres nuevas, y no sólo americanas, sino de todo el mundo; un idioma distinto, con acentos de todo el mundo, lo cual me supuso bastante dificultad al principio; una alimentación diferente, comida mexicana, americana, koreana, japonesa, india, china…; y un ritmo de vida mucho más acelerado.

Vivo en una casa que pertenecía a una hermandad japonesa, de la cual ya solamente queda el nombre y el edificio. Es una casa muy grande, en la que vivimos quince personas de diferentes carreras, edades y procedencias. En ella vivimos tres españoles, lo cual es una gran suerte, porque no somos muchos por aquí. Cada día voy a las aulas de la universidad y practico viola, luego voy a orquesta o hago ensayos con mi grupo de música de cámara. También toco para películas, que los estudiantes de la universidad graban, o toco fuera de la universidad en conciertos con grupos de cámara, orquestas y grabaciones. 

 
Has asistido a muchas clases magistrales impartidas por músicos increíbles. ¿Cuál ha sido la lección que más te ha calado?
He asistido a clases durante muchos años y tengo cuadernos con notas por toda mi casa. Me es casi imposible decir qué lección fue la que más me ha impactado, aunque mi antiguo profesor, Ashan Pillai, fue quizás, quien más me haya influido. Él es al que le debo una gran parte de lo que estoy haciendo ahora. Considero que todas sus lecciones fuero magistrales para mi.

Ya sabemos que como en casa en ningún sitio, pero tú, que has viajado tanto, ¿con qué rincón del mundo te quedas?, ¿es el conocer otros lugares y culturas el mayor privilegio de tu profesión?
Considero que viajar es el mayor privilegio de un músico, pero también creo que no es tan importante el lugar como las personas que allí encuentras. No tengo la menor idea de dónde voy a acabar, pero, desafortunadamente, la familia y los amigos del pueblo no están en todas partes.

¿Te has animado alguna vez a componer algo?
Compuse un dúo para viola y fagot cuando estaba en Barcelona, pero no he vuelto a componer nada más. Nunca se sabe, quizás algún día me apetece y compongo alguna obra. Aunque no lo parezca, es tan difícil como tocar un instrumento, porque requiere de técnica, experiencia e ideas interesantes. 

 

Este año estuviste de Gira por China y tocaste con motivo del Año Nuevo, que retransmitió en directo la televisión pública del país, ¿cómo fue la experiencia?
Toqué con una orquesta llamada Debut YMF, con residencia en Los Ángeles, y después de hacer varios conciertos por el sur de China, tocamos para el concierto de fin de año occidental. Fue una experiencia muy divertida y con muchas sorpresas. Recuerdo que pusieron unas telas muy finas delante de la orquesta en las que proyectaban imágenes mientras tocábamos. Además nos acompañó un coro al interpretar el “Danubio Azul”, de J. Strauss.

Vi muchas cosas que me impactaron, como por ejemplo, la mirada de sorpresa de los asistentes, pues aun siendo ciudades de cientos de miles de habitantes, no están acostumbrados a ver blancos. También aprendí que las culturas son muy diferentes entre si, y no por eso son descartables, cada una tiene sus cosas buenas. Lo percibí en Moscú, cuando fui hace varios años a tocar durante una semana, ya que la hospitalidad con la que se recibe personas de extranjeras, es muy distinta a la que estamos acostumbrados a ver en España, por ejemplo.

¿Es muy grande la presión que se soporta a tales niveles?
Lo que al final cuenta es cómo aceptas lo que las personas que te rodean te digan, ya sean grandes solistas, o tus compañeros de piso. Cuesta un poco, pero al final te haces a la idea y soportas casi todo lo que te venga por delante.

 

Ahora, hace muy poquito que has estado por Monzón pero, ¿cómo llevas el estar tanto tiempo fuera?
Me costó mucho el empezar a vivir en Los Ángeles, pero como tenía que hacer tantas cosas, no tuve ni tiempo para pararme a pensarlo. Ahora, que he estado recientemente tres meses en Monzón, he podido estar en casa y descansar, ver a la familia, amigos… Puede que más adelante tenga tantas ganas de volver a casa que no pueda soportarlo, pero ahora que ya me he hecho a la idea, lo llevo bastante bien.

Musicalmente hablando, ¿alguna meta en concreto por conseguir?
Cumplir otro año genial en la USC y seguir trabajando, buscando nuevas oportunidades y tocando junto a músicos interesantes.

¿Cómo se preparan los próximos meses?
Tengo varios proyectos entre manos, pero me gustaría ganar experiencia para poder presentarme a orquestas profesionales, buscar un grupo de música de cámara con el que poder hacer buena música, y dar clases de viola.

¡Muchísimas gracias por tu tiempo Ignacio y suerte en todos tus proyectos!



*Os podéis deleitar con este vídeo de Ignacio con su grupo de música de cámara, en Los Ángeles:

lunes, 2 de julio de 2012

Una joya para tus oídos, JAIRO LOZANO.

Porque las joyas a veces son un don, una persona… seguimos conociendo de cerca a las jóvenes promesas musicales que se han formado en el Conservatorio de Monzón. Le llega el turno al que dicen es todo un virtuoso de la guitarra, un alumno brillante y, actualmente, entregado profesor, Jairo Lozano.

Queremos adelantaros que el 14 de julio ofrecerá un concierto de guitarra clásica en la plaza Mayor de Latorrecilla (municipio de Aínsa-Sobrarbe), como Pórtico del Festival del Castillo de Aínsa. Su arte unido a la singularidad de la aldea, seguro darán como resultado una velada mágica que no os podéis perder.

Ahora sí, os dejamos con su entrevista ;)



Iniciaste tus estudios musicales a los 16 años en el Conservatorio Profesional de Música “Miguel Fleta” de Monzón, ¿no es quizás una edad que ahora podríamos considerar algo tardía?
Sí, la verdad es que hoy en día a los niños se les apunta antes al Conservatorio, con 7 u 8 años. Pero el aprendizaje y el disfrute no tiene edad, y yo me siento muy feliz de haber descubierto lo que descubrí y cómo han sido los procesos. Para llegar a tomar esa decisión, con 16 años, tuve que pasar por las manos Mari Carmen Escudero, que fue mi primera profesora, el Grupo Folclórico Nuestra Señora de la Alegría, que me apoyó mucho en mi salto hacia el Conservatorio, y una manera muy individual de buscarme la vida para aprender a solucionar los problemas que un profesor de Conservatorio normalmente soluciona por ti.

Tenemos entendido que accediste sin apenas conocimientos musicales, ¿habías aprendido a tocar de oído?
No creo que no tuviera conocimientos musicales, sino que los que tenía eran elaborados por mí y por las ayudas de la gente que me iba encontrando por el camino. Le solía preguntar mucho a mis amigos del Grupo Folclórico, que a la vez tenían amigos que estudiaban guitarra en el Conservatorio, a los que cuando escuchaba se me caía la baba y me moría de ganas por tocar las cosas que ellos tocaban. Todo esto aumentaba mi ansia por aprender e introducirme en el mundo del clásico. Se puede decir que aprendí a tocar la guitarra de oído y ganas.

Uno de tus sueños era aprender a tocar la guitarra para algún día poder llegar interpretar el Concierto de Aranjuez. ¿Cuánto tiempo tardaste en aprender a tocarlo?
Pues tardé unos 3 meses en montarlo. Era la obra que decidí montar en mi último año de carrera. Me encantó. Además, por aquel entonces tocaba muchas horas, tenía mucha carga lectiva y mucha competitividad, ello me acarreó algún problemilla en las manos que me hizo cambiar el modo habitual de tocarlo. Cuando lo interpreté por primera vez fue con piano. Tengo una anécdota muy graciosa, tenía una gripe tremenda y respiraba con bastante dificultad, el público se pensó que mi manera de respirar se debía a mi emotividad, algunas personas del escenario acabaron hasta llorando. Ahora mismo, está pendiente el tocarlo con orquesta.

Siempre has obtenido unas calificaciones excelentes, primera plaza en 2003 para ingresar en el Centro Superior de Música del País Vasco, finalizas el grado superior en el Conservatorio de Música “Manuel Castillo” con la máxima calificación en la especialidad de guitarra, Cum Laude en 2007 en la Hochschule für Musik Nümberg- Agusburg… ¿Qué significado tienen estos reconocimientos académicos para un músico?
Yo no les doy mucho valor, porque depende mucho el momento en el que tocas. Si tienes el día bueno, hay una buena rutina de trabajo y se alinean los planetas gracias a las musas, pues sale bien. Para mí, más importante que la calificación es la experiencia que se va recogiendo en un saquito con los años.



¿Te abren posteriormente más puertas que a otros alumnos?
No, a pesar de estas calificaciones, muchas veces ni se me ha convocado a tocar para becas. Imagino que influirá un conjunto más grande de factores.

Se ha de tener, además de un talento innato, nervios de acero… por cierto, ¿alguna vez te han traicionado los nervios?
Claro que me han traicionado, pero no de una manera desastrosa. Las cosas suelen salir o un poquito mejor o un poquito peor de cómo sabes hacerlas. Es muy difícil que la diferencia sea grande. Además, cuanto mayor es el conjunto de factores que controlas en el estudio, como respiración, preparación psicológica, velocidades metronómicas diferentes, relajación muscular, etc... menores son las traiciones.

Has estudiado tanto en el norte como en el sur de España, ¿es cierto que la música se siente diferente por allí abajo?
Creo que se trata de una cuestión de idiosincrasia musical. Respecto a lo folclórico, por supuesto que hay diferencias y respecto a la cuestión clásica, en ambos sitios se estudia.La interpretación de un determinado estilo fuera de época exige una disciplina que va más allá de lo que musicalmente se vive con mayor o menor fervor. Cierto es que nada tienen que ver unas bulerías con el aurresku, pero estas diferencias son tradicionales.

Actualmente, eres profesor de guitarra de la escuela Municipal de Música de Aínsa… ¿Cómo se ven las cosas desde el lado de la docencia?
Esta pregunta me hace reír, en un sentido añorable, desde luego. El principio fue muy duro, a pesar de haber estado dando clases desde los 17 años. Muchas veces no encuentras salida y escuchas millones de voces desde la parte trasera de la cabeza, donde duerme la experiencia de mis profesores, para encontrar una solución útil para el alumno. El proceso es sufrido a la par que maravilloso y con los años se comprueba que el trabajo tiene su mérito. Además, al ser una enseñanza tan individualizada, al final el alumno acaba siendo tu amigo y viceversa.



¿En qué momento decides trabajar en la enseñanza?
Cuando volví a España. Algo me dijo que mi tiempo en Alemania se tenía que terminar, y otras cosas llegaron.

¿Te reconoces en tus alumnos?, ¿saben tan bien sus triunfos como los de uno propio?
No me reconozco en mis alumnos porque para mí ellos son ellos, tienen sus manos, susemociones y son personas diferentes. Yo trato de ser una ayuda. Respecto a los triunfos, todo el mundo sabe que molan y está genial, pero me importa más un desarrollo constante que un triunfo momentáneo, a pesar de que, por supuesto, cuando aparecen son una motivación excelente. Si no los hay, no pasa nada, se sigue trabajando.

Habrás tenido buenos maestros… el primero, corrígenos si no estamos en lo cierto, José Antonio Chic. ¿Qué nos dices de él?
Es cierto que Chic fue mi primer maestro clásico pero anteriormente fui alumno de Mari Carmen Escudero y Miguel Ángel Gervás. Puedo decir tanto de Chic que quizás la informática se dé cuenta de que su editor de texto no tiene infinitas páginas. La etapa que viví junto a él fue y será siempre muy importante. Justo ayer me acordaba de él porque encontré unas partituras, de cuando me daba clases, con algunos garabatos hechos sobre el papel, indicándome la manera de interpretar una obra barroca. Lo fantástico es que mi recuerdo se fue a ese día, y estaba tan clara la idea... Me parece muy especial que alguien pueda transmitir tanto con tan poco y dejar tan plasmado el aprendizaje en la memoria del tiempo. Respecto a lo personal, es un tío genial, un gran guitarrista. Todavía seguimos en contacto y hablando por teléfono. Yo sigo encantado :)

¿En la actualidad te sigues formando?
Por supuesto, voy a clases particulares con Fernando Rodriguez en Barcelona. A día de hoy doy gracias a la vida por haberlo encontrado. Pase lo que pase hay que seguir trabajando.

¿Un guitarrista al que admires?
Admiro el mundo de la guitarra en general, puedo hablar de muchos guitarristas que están en un pedestal para mí, en el flamenco, en el clásico... Me encanta ver vídeos en youtube de Marco Socías, Aniello Desiderio, Vicente Amigo, Paco de Lucía, Amdy McKee, John Williams, Manuel Barrueco... la lista es inmensa. Cada artista tiene algo especial y el instrumento permite compartirlo, además con mucha alegría.


¿Algún proyecto futuro que te ronde la cabeza?, ¿algún sueño musical que te quede por cumplir?
Está en el aire tocar el Aranjuez con orquesta, proyectos con cámara y algunos retos personales. Por más que hablen los mayas, me sabría muy mal que se acabara el mundo, porque estoy con ganas de seguir. Respecto a los sueños... la vida es sueño... y los sueños... sueños son... Me dejo llevar en esta barca, pero remando ahí fuerte y con gusto :)

¿Qué concierto recuerdas que te haya emocionado especialmente?
Recuerdo uno de Vicente Amigo en el auditorio de Zaragoza del que salí con las piernas temblando y otro de Marco Socías en el auditorio de Vilaseca... ambos maravillosamente emocionantes. Respecto a atención me encantó el último que dio mi profesor actual. Nunca he estado tan presente y entretenido en un concierto.

¡Muchas gracias por compartir tu pasión con la música con nosotros, genio!


P.D: Aunque el sonido no le haga justicia, dejamos este vídeo, perteneciente al concierto benéfico de Reyes 2011 - AECC Monzón y Cinca Medio, en el que Jairo interpreta la Suite Koyunbaba.





martes, 22 de mayo de 2012

Una joya para tus oídos, ALEJANDRO DÍAZ.

Segunda entrega de la sección “Una joya para tus oídos” de nuestro blog. En esta ocasión conocemos de cerca al guitarrista montisonense Alejandro Díaz. Coincidiendo con el quinto aniversario de "Miscelanea Guitar Quartet", entrevistamos a este joven músico, tan comprometido como versátil, que se formó, en sus inicios, en el Conservatorio Profesional de Música "Miguel Fleta" y que actualmente reside en Austria.

Ha sido todo un placer. Porque las joyas a veces son un don, una persona...


Hagamos memoria Alejandro, ¿recuerdas cómo nace tu vinculación con el mundo de la música? 
Como para todos los músicos de Monzón, nuestra ciudad ha sido empuje muy importante, ya que las primeras experiencias son las que te marcan para siempre. En mi caso, la familia fue la principal promotora y, en especial, el amor por la música que mi abuelo, mi tía y mi padre me transmitieron.
Mi familia conserva partituras manuscritas que mi abuelo, Justo Díaz, utilizaba en su orquesta. La imagen de manosear e intentar leer aquellos papeles amarillentos que mi abuelo me mostraba, me acompañará toda la vida. Después, por supuesto, el Conservatorio, la banda "La Lira" y la movida del Rock de Monzón me hicieron vivir la música desde muy joven.

A los ocho años comienzas tus estudios musicales en el Conservatorio Profesional de Música "Miguel Fleta". ¿Es tuya la iniciativa de tomar clases?
Qué va, mis padres me apuntaron a los ocho años y querían que tocara el piano. La guitarra, la pusieron como segundo instrumento y ¡ahí caí!. Tuve la suerte de tener muy buenos profesores, destacando a José Antonio Chic, con el que estuve varios años hasta que acabé el grado medio. Es un profesor excelente, además de un gran músico.

¿Y siempre te has decantado por la guitarra?, ¿por qué es tan especial para tí este instrumento?
Fue el instrumento con el que empecé desde pequeñito. También aprendí a tocar el trombón en la banda "La Lira" pero únicamente lo hice mientras estuve en ella. Ahora, también tomo clases de piano y espero no dejarlo nunca. La guitarra es un instrumento que permite llevar a cabo todo tipo de música y por ello, he podido desarrollar estilos muy diversos, desde tocar "World Music" hasta formar parte de una orquesta sinfónica con repertorio contemporáneo, pasando por metal o participar en el proyecto de "Miscelanea Guitar Quartet".

Viajaste hasta Austria para estudiar un máster en la Universidad  Mozarteum de Salzburgo y desde entonces resides en el país, ¿te costó mucho acoplarte al cambio de territorio? 
Estudié el grado superior en Salamanca y después decidí marcharme al extranjero, sabía que me quedaba mucho por aprender. Mi destino fue Salzburgo por recomendación de gente conocida que había estudiado allí. Descubrí que era justo lo que necesitaba en cuanto llegué. Me costó lo suyo acostumbrarme al clima y a la oscuridad del invierno. El máster me tomó tres años y medio, al acabarlo se puede decir que ya estaba completamente adaptado.


¿Qué aspectos de la cultura austriaca te sorprendieron más?
De la cultura austriaca solo puedo destacar aspectos positivos, si bien, es cierto que nada más aterrizar ya salta a la vista que los austriacos son personas más frías y distantes que nosotros. Lo primero que descubrí, es que en Austria, ser músico es una profesion que está valorada a la altura de cualquier otra profesión y que tocar en un concierto es ejercerla. Allí, prácticamente todo el mundo toca un instrumento y la gente asiste constantemente a conciertos en lugar de ver tanto la tele, una de las peores costumbres que tenemos en España. Además, la mayoría de los conciertos son de pago, y no les importa, porque es algo que realmente valoran.

Si pasamos al ámbito de la enseñanza, ¿que diferencias existen entre la educación y los estudios de aquí y los de allí?
La educación musical en Austria está planteada de otra manera. Se intenta que todo el mundo pueda acceder a la educación musical pública en lugar de seleccionar, desde un principio, como sucede en España. Se trabaja con un modelo moldeado a las posibilidades del alumno, pero siempre sin excluir a nadie. La universidad cuenta con profesores de un altísimo nivel y los planes de estudios incluyen más práctica que los de España.

Por cierto, ¿hablas idiomas?, ¿juegan estos un papel importante en tu carrera?
Sí, conocer idiomas es importante para un músico. Cuando llegué a Austria no hablaba ningún idioma, solo podía leer algo en inglés. Eso sí, desde que llegué me puse en serio tanto como con el alemán como con el inglés, que ahora son los principales idiomas que utilizo en mi trabajo. También quise aprender italiano porque me di cuenta de que estaba rodeado de griegos, así que comencé a practicar su idioma y ahora me defiendo más o menos. Por razón similar he aprendido algo de rumano.

Eres un músico que se defiende con soltura en grupo, de solista, como acompañamiento... ¿en qué posición te encuentras más cómodo?
Ya en el Conservatorio de Monzón, la música de cámara (dúo, trio o cuarteto) se convirtió en algo serio para mí. Con Jorge Jimenez y Jairo Lozano ofreciamos, por aquel entonces, algunos conciertos y, más tarde, también con la soprano Mª Eugenia Boix. En Salzburgo, se convirtió en mi actividad principal. Creo que la razón por la que así fue, es que me gusta el trabajo en equipo y compartir el tiempo con personas.
Aunque no he dejado de realizar conciertos en solitario, actualmente "Miscelanea Guitar Quartet" es mi principal proyecto. Además, participo en otras iniciativas y agrupaciones tanto de música clásica como en el ámbito del Pop. Actúo con frecuencia con el "Kora Player", Lamine Cishoko, en la promoción de su Cd "Pakao" que producimos durante 2011 para "Discover Records" y con la banda "Ms Grace", en la que colaboro desde el año pasado y que trabaja en su segundo CD bajo el sello "Moshka Music". Por si fuera poco, me encuentro también preparando un programa de guitarra y fortepiano con la pianista rumana Sinziana Alexandru para empezar con conciertos a partir de septiembre.


Se cumplen cinco años del nacimiento de un proyecto muy especial, "Miscelanea Guitar Quartet", un cuarteto que surje en la Universidad. Habéis ofrecido conciertos en Austria, Alemania, República Checa, España, Polonia y EE.UU. además de haber funcionado en festivales internacionales. ¿En qué punto se encuentra la agrupación en su quinto aniversario?
En un momento muy bueno, tras dos años de consolidación, durante los cuales sus miembros hemos pasado al status profesional, pues el cuarteto nació como un proyecto universitario. Este gran momento coincide con la presentación de nuestro primer CD "Salzburg Concert" bajo el sello oscense de música clásica "ARSIS", que apuesta por jóvenes talentos, españoles y extranjeros con proyección internacional. A lo largo de este año, también saldrá al mercado otro CD con música del compositor Marios Joannou Elia, en el que el quarteto interpreta sus obras dedicada a la formación: "Apophis" y "Staubzucker". Así pues, el compositor cuenta con el cuarteto como su emblema principal para la promoción de su propio sello discográfico a lo largo de este año. Si hablamos de retos a medio plazo nos espera la vuelta a Estados Unidos en junio del 2013 y festivales en Grecia y  Alemania. Precisamente, este pasado miércoles presentamos el CD aquí, con lleno completo y una atmósfera increíble.

El año pasado trajisteis vuestro espectáculo a Monzón. ¿Qué sensación te produjo tocar con "Miscelanea Guitar Quartet" en tu tierra?
Traer el cuarteto a Monzón era algo pendiente desde hacía tiempo y para mí tuvo mucho significado. La gente de Monzón se volcó para hacerlo posible, desde Elena Franco, en el ayuntamiento, hasta Chema Ferrer y Victor Diez, que pusieron su gran experiencia en la sonorización al servicio, y toda la gente que asistió. Fue un día inolvidable. El cuarteto había estado ya otra vez en Monzón de paso, en una ocasión que actuamos en Teruel, y le tienen mucho cariño.

¿Qué significado tiene actualmente la música en tu vida?
La música es mi modo de vida, aunque a veces intento que sea solo mi profesión, no lo consigo.

Sabemos que es muy complicado, pero imaginemos, por un momento, que no fueras músico profesional, ¿a qué te hubieras dedicado?
Sería científico.

Tal y como está el panorama, ¿es muy arriesgado escoger la música como profesión?, ¿qué le dirías a un chaval que empieza?
No conozco ahora mismo ni a uno solo que se haya dedicado a la música y no trabaje, ni siquiera en España. Será porque el que se dedica a ello, lo hace con pasión. No hay peor condena que trabajar solo por dinero. A un chaval que empieza le diría que ni se lo piense dos veces, si sabe que es esto es lo que le apasiona.

¿Qué tipo de música llevas en tu reproductor musical?
Jazz, música clasica y algo de metal para los subidones, jaja.

Por último, ¿cuándo toca volver a casa unos días?
En julio.

¡Muchísimas gracias por prestarte a nuestras preguntas Alejandro!, ¡hasta pronto artista!.

* Entra en la página web de "Miscelanea Guitar Quartet" www.miscelaneaquartet.com y descubre como suena a través de su canal de youtube  http://www.youtube.com/miscelaneaquartet



... y en el siguiente enlace, ¡el CD "Salzburg Concert" de "Miscelanea Guitar Quartet", en iTunes!
http://itunes.apple.com/us/album/salzburg-concert/id502807575


jueves, 1 de marzo de 2012

Una joya para tus oídos, GUILLERMO LAPORTA.

Porque las joyas a veces son un don, una persona... inauguramos sección en nuestro blog: “Una joya para tus oídos”. En ella, seguiremos la pista a las jóvenes promesas musicales que han nacido en el Conservatorio de Monzón. Conoceremos sus últimos proyectos, sus sueños, su forma de vida y sus retos.

Abrimos con una entrevista al flautista y director de la compañía Cre.Art Project, Guillermo Laporta.




¿A qué edad te inicias en el mundo de la música?, ¿cuál fue tu primer instrumento?
A los 8 años comencé en el conservatorio de Monzón con la flauta travesera.

¿Qué recuerdos guardas de tu etapa como músico en la Banda MunicipalLa Lira”, el Conservatorio Profesional de Música “Miguel Fleta” y Ensemble XXI?
Fueron unos años muy agradables, la música me ayudó mucho a esforzarme por las cosas que realmente quería y si no hubiera existido esa cultura musical que hay en Monzón, habría sido muy difícil, creo que el conservatorio, la banda y Ensemble XXI son proyectos muy valiosos en la ciudad.

Por aquel entonces, ¿ya tenías claro que en un futuro la música se convertiría en tu forma de vida?
Yo lo considero algo muy natural, creo que una educación basada en el arte, te hace ver la vida desde una perspectiva mucho más relajada hacia la incertidumbre de qué te deparará el futuro, y a medida que vas creciendo, te das cuenta de que has desarrollado enormemente tu parte emocional con la música siempre a tu lado. Pienso que el estudio del arte, es la mejor forma de aprendizaje que tiene el ser humano y por eso siempre he entendido la música como una forma de vida.

¿Por qué te especializaste en flauta?, ¿tocas algún otro instrumento?
Fue por inercia, a los 8 años, era lo que había en el conservatorio, de hecho ni siquiera sabía cómo era una flauta travesera, pero después de todos estos años nunca me he arrepentido, me encanta la flauta. Durante unos años, también me tomé en serio el piano y me ha resultado muy útil.

        


Eres licenciado en música por centros como el Royal College of Music of London. Imaginamos que fue un periodo exigente, ¿son muy sacrificados los estudios de música?
Lo más difícil es acceder a ellos, una vez dentro la exigencia es muy grande porque estás rodeado de gente que toca mucho mejor pero eso siempre es positivo, te hace desarrollarte como músico y como persona. Lo peor es quedarse estancado y no saber evolucionar y seguir aprendiendo.

En cada prueba y examen, te jugabas, en gran parte, tu sueño… ¿cómo lograbas superar los nervios?
Conviviendo con ellos. Lo peor es asustarse ante los nervios, es como intentar evitar los problemas en la vida, es mucho mejor, enfrentarte cara a cara y no tener miedo. Los nervios, si te llevas bien con ellos, resultan incluso necesarios para las cosas importantes.

Hace unos años nace la compañía Cre.Art Project, cuya dirección compartes con el riojano Tagore González, ¿cómo surge este arriesgado proyecto?
Cre.Art Project surge de la necesidad que sentía de desarrollarme como creador, no quedándome únicamente en interpretar lo que otros compositores habían hecho, desarrollando una puesta en escena para la música que interpretaba, y reflexionando mucho sobre el concepto de "concierto". Para ello, aprendí de otras disciplinas como la danza, el teatro, el cine, y el circo, lo que me ayudó a ver la música desde nuevas perspectivas. Este año cumplimos 5 años, hemos llevado a escena 3 espectáculos y la experiencia está siendo magnífica. En escena solamente se ve la punta del iceberg de todo un proyecto con muchísimo trabajo detrás, mucha gente involucrada y mucho tiempo dedicado. Es un momento y un país complicado para emprender un proyecto como éste. Nuestro objetivo siempre ha sido sacar todas las ideas que hay en la cabeza, enseñar unas pocas y aprender más y más cada día. De momento lo seguimos cumpliendo.

Debe ser toda una experiencia trabajar conjuntamente con multitud de artistas de variadas disciplinas: coreógrafos, actores, bailarines, músicos, compositores, acróbatas, circenses, guionistas, cineastas… ¿cómo os coordináis?
Yo lo llamo intuición inteligente, cuando eres nuevo en algo, tienes que guiarte por tu intuición para poder liderar y coordinar algo que desconoces, pero siempre con algo de cabeza. Por otro lado creo que la música me ha ayudado mucho a concebir todo de manera abstracta pero muy rica emocionalmente, creo que en el terreno emocional todos los artistas hablamos el mismo idioma, por lo que no me ha resultado difícil moldear mis pensamientos para coordinar cualquier otra disciplina.   

Como profesional formado en gestión cultural, ¿qué momento crees que atraviesa este sector?
Creo que el verdadero momento que estamos atravesando con la cultura, es la revolución que están suponiendo para el ser humano las nuevas tecnologías y sobre todo internet. La comunicación es algo básico para el ser humano y para su cultura e internet esta cambiando todas las reglas del juego. Creo que esta revolución esta muy por encima de la actual crisis.



Estuviste trabajando un tiempo con la BBC Concert Orchestra, ¿cómo fue la experiencia?
Tocar con orquestas así, siempre es una inyección de energía, la preparación para las audiciones es muy dura, la competencia es enorme (de unos 200 flautistas solamente eligen a unos 10). Después, la experiencia es muy gratificante, los ingleses son gente muy acogedora, muy educados, y de primeras, siempre te hacen sentir bien. Además, la forma de trabajar que tienen es mucho más práctica que en España.

¿Qué tipo de música escuchas?, ¿cuál fue el último concierto al que fuiste?
La verdad es que me gustan muchos estilos, pero valoro mucho la música que ayuda a despertar la imaginación, aunque reconozco que muchas veces me gusta descansar y estar en silencio. El último concierto que vi, fue la ópera Peter Grimes de Britten en el Teatro Campoamor de Oviedo.

Pasas mucho tiempo fuera de casa, ¿qué echas de menos?
Al final te acostumbras a vivir de manera itinerante, digamos que tienes "muchas casas" y acabas echando de menos siempre a la gente que te quiere. El poco tiempo que voy a Monzón, siempre lo invierto en estar con mi familia, y siempre que puedo vamos a una pequeña casita que tenemos en el campo, alejado de todo.

¿Algún proyecto (más) entre manos?
Ahora trabajo con la Oviedo Filarmonía, sigo trabajando para mejorar el musical LONDON y la ópera NOCTUM para llegar a más público, también quiero seguir dando conciertos de música de cámara. Y no dejar de desarrollar nuevas ideas. 


¡Muchas gracias por tu tiempo Guillermo! ¡Nos vemos pronto!


Os dejamos con el TRAILER de LONDON "El Espectáculo", de Crea.Art Proyect:

*London “El Espectáculo” es una historia de sensaciones. Dos personajes que conviven día a día con la ciudad de Londres, se ven invadidos por multitud de sensaciones que les levarán a lo más profundo de su imaginación. Sentirán la ciudad cosmopolita, vivirán su frenético ritmo y observarán sus gentes llegadas de todo el mundo para mostrarnos Londres a través de lo que para ellos son las seis ESENCIAS de la ciudad.